El calentamiento global afecta nuestro equilibrio ecológico seriamente: hace que los glaciares y nevados se descongelen y que, por consiguiente, haya menos reservas de agua dulce. Si a esto le sumamos el aumento de la población mundial, veremos que plantea una ecuación preocupante que se acentuará con el paso de los años: cada vez hay menos agua para más gente.
Contados países cuentan con los recursos económicos y técnicos para desarrollar sistemas de alta tecnología y resolver la escasez de agua. Una gran alternativa es la de convertir el agua salada de mar en agua potable por un sistema de ósmosis inversa. Pero son proyectos de altísimos presupuestos que muchos países no pueden manejar. Frente a esta situación, el papel de los usuarios es fundamental. ..